jueves, 29 de marzo de 2012

LA GRAN DEPRESIÓN


De vez en cuando hay que ir al teatro por el simple gusto de ver en persona a ciertas celebridades de la farándula nacional.  Si además los textos son Félix Sabroso y Dunia Ayaso, estamos casi seguros de pasar un buen rato sin más (no hay más que remitirse a su filmografía).  Y efectivamente, las expectativas son cubiertas a la perfección.  Diría incluso que por encima de lo esperado.  Las chicas Almodóvar no se mueven nada mal sobre las tablas, y el registro teatral no les queda demasiado grande, ya que lo llevan a un terreno algo cabaretero donde saben moverse de maravilla, especialmente Loles.
No puedo acabar la crónica sin decir que lo de Bibiana es espectacular, y no me refiero a la interpretación (aunque no lo haga mal)

Rubén Hernández

viernes, 16 de marzo de 2012

ANTOLOGÍA DE LA ZARZUELA (HOMENAJE A JOSÉ TAMAYO)



Probablemente hacía más de 3 años que quería ir a ver una Zarzuela.  El folklore español siempre me ha encantado, y me parecía un crimen ser aficionado a la Ópera y no haber visto nunca nada del "género chico".  No hay muchas ocasiones de poder ver zarzuela en Barcelona, así que cuando leí que traían un espectáculo homenaje a la gran labor que José Tamayo hizo por ésta, no lo dudé.  Como acompañante fácil no iba a encontrar, no lo dudé, ¡con quién mejor que con mi madre!

Para iniciarme, un muy buen espectáculo.  Digamos que un "pouporrí" de todas las zarzuelas más famosas puede hacerte decidir si volverás o no a ver representaciones de este género.  Y mi decisión es que sí.  He de decir también, que al igual que me pasa con la ópera, me gustan especialmente los cuadros acompañados de baile.  Otra de mis profesiones frustradas, bailarín.

Rubén Hernández


sábado, 10 de marzo de 2012

CORIOLÀ



Ir a ver un Shakespeare siempre es un riesgo.  Riesgo de aburrirte como una ostra.  De entrada, la propuesta de Rigola pinta bien, pues plantea un Coriolà, a priori un poco espeso, en algo menos de una hora, y con una propuesta "moderna".
El resultado, no sé muy bien qué decir.  Salgo de sala pensando en que no tengo demasiado claro qué de nuevo han pretendido mostrarme.  Un planteamiento escénico potente en su modernidad.  Unos actores declamando perfectamente, tratando de no hacer aburrido lo que a priori lo es.  Momentos álgidos, gracias a coreografías más cercanos a teatro-danza que a teatro clásico.  Momentos "peñazo", donde se empeñan en captar la atención del espectador tan sólo disfrutando de textos recitados mientras los actores permanecen sentados en sillas.
Pues eso, que no sé muy bien qué decir.  Si tuviera que mojarme, pues no ha estado mal

Rubén Hernández


jueves, 1 de marzo de 2012

INCENDIS





O de cómo hacer una tragedia griega con temática actual.
Por suerte no había visto la película canadiense que narra la misma historia y que estuvo nominada a los Óscar como película extranjera en 2011.  Aunque debo decir, que ello sólo hubiera restado a mi experiencia de anoche el impacto ante el desenlace de la trama.  Además, la historia no es el mérito principal de esta producción, tan sólo es un acierto el haberla escogido.
Nada ni nadie me podría haber privado de ver la que, seguramente, será la mejor OBRA de la temporada.  Broggi utiliza a sus actores habituales para abofetearnos con la realidad de los horrores que una guerra supone para el ser humano.  El montaje es impecable.  La apuesta escénica, muy agradable.  La duración, tras haberla visto, justa y necesaria.  Los actores, no tengo palabras.  Pero no sólo por Clara Segura y Julio Manrique, que aunque sea injusto decirlo, no es ya una novedad que estén perfectos.  Perfectos también Xavier Boada y Màrcia Cisteró (el resto acompaña bien).
Y no puedo decir nada más que es IMPRESCINDIBLE ir a verla.  Que alguien me diga si hay muchas sensaciones para el alma a la altura de que una compañía de teatro esté trabajando a escasos metros de ti y consiga hacerte vibrar como para hacerte llorar.  Sí, lloré mucho.  Y muy a gusto.
La perla 29, sois muy grandes.

Rubén Hernández


jueves, 9 de febrero de 2012

El Mercader de Venècia






Acudir al TNC siempre implica gastarse más dinero del que uno desearía, ver obras de teatro que a priori intuyes te van a parecer demasiado largas y estar sentado a una distancia del escenario en la debes olvidarte de poder disfrutar de la interpretación gestual de los actores.  Como parte positiva, te permite ver montajes de grandes presupuestos y a menudo, clásicos teatrales de diferentes épocas.

Había podido ver otros Shakespeares, con el sello de Oriol Broggi y en el entorno de la Biblioteca de Catalunya.  Realmente, los prefiero.  Si voy a ver un clásico, quiero verlo al uso.  Aún así, debo decir que la propuesta de Rafel Duran me ha parecido bastante fresca y digerible (las de Broggi son más bonitas pero más soporíferas).  Hubiera quitado momentos muy "fin de curso" sin ningún tipo de sentido y que quizá sólo hagan las delicias de espectadores no aficionados al teatro.  Pero sin duda, quiero destacar el resultado de la dirección de actores.  Están todos perfectos.  Destaco el trabajo de Anna Ycobalzeta, quien a mi entender lleva las riendas para convertir el clásico en algo actual.  Destaco también el de Ramón Madaula, quien sin duda, con los años se convierte en un peso pesado de la escena catalana (y en su caso también puede serlo de la española).

He ido con mi amigo Quim.  Él lo cuenta en http://miaventuraespacial.blogspot.com/

Rubén Hernández

domingo, 5 de febrero de 2012

QUITT


Todo el mundo habla de Quitt, y alguna razón habrá.  Mi situación personal no me ha permitido estar demasiado atento al texto (o esa he creído que era la razón de no haberme enterado demasiado bien).  He creído entender que iba sobre un hombre que representa el lado más agrio y feroz del capitalismo, que conversa con otros empresarios, su criado, su mujer o su amante.  Quizá es una reflexión sobre el capitalismo. Quizá sea sólo una obra de teatro sobre un empresario y sus negocios.  Lo que sí me ha quedado claro es que con unos actores de la talla de todos los que aquí aparecen (y en este caso Marta Marco no me ha chirriado tanto, quizá porque aparece poco), se puede conseguir un éxito de cualquier obra que a Pasqual le hubiera apetecido dirigir.  Casi dos horas, más la pausa, domingo, 22 euros con descuento, ir solo.....nada ha podido evitar que siga disfrutando del teatro.

Rubén Hernández

viernes, 20 de enero de 2012

ADVERTÈNCIA PER A EMBARCACIONS PETITES




Se me hace muy complicado esta publicación por motivos personales. Por los mismos motivos, no me queda otro remedio que hacerla. 

La única razón por la que he ido a ver este taller del Institut del Teatre es porque sale Rubén. 

No voy a comentar nada acerca de la rabia que me da ver a post-púberes queriendo llamar la atención desde las butacas emitiendo sonidos guturales que pretenden ser risas (especialmente cuando nada en escena las motiva realmente). No voy a comentar nada acerca del mérito que tienen los actores por ser analizados como si de actores profesionales se tratara cuando no dejan de ser estudiantes. No voy a comentar nada acerca de la suerte que tienen todos ellos de poderse formar en un centro que dispone de tantos recursos de las arcas públicas.

Por lo que respecta al texto, sí quiero comentar lo brillante que me resulta, la maravilla de legado que dejó Tenesse Williams y lo que me complace ver cualquier montaje basado en ellos. Este especialmente. Creo además que la propuesta que el director ha hecho es muy buena, y sobre todo permite a los alumnos finalizar sus estudios con un trabajo completo y supongo que satisfactorio. 

Sí quiero comentar, sin extenderme demasiado, la actuación de Rubén. 
Tu trabajo de los últimos años se ve materializado al fin. Has conseguido definir perfectamente un personaje sin apoyos excesivos de texto, de pistas de contexto, ni de particularidades físicas. Has interpretado en valenciano y en central, mientras tu cabeza no reparaba en si era castellano, catalán o chino. Me has emocionado. Para mí, ahora ya eres un actor, y tú, aunque te empeñes, no tienes 20 años. 
Lánzate a comerte el mundo porque resulta infinitamente satisfactorio verte como yo te vi ayer. Regala al público tu profesión. Yo por lo menos, te seguiré siempre como espectador. Al menos eso sí puedo.

Se puede ver gratis en el Institut del Teatre hasta el domingo

Rubén Hernández